Mi dolor por vos, una pesadilla enterrada viva. Nada es importante o al menos no tan importante como la vigilia. Me despertarás para hablar de amor a oscuras. No te detendré, porque no hay fuerzas, mientras mis sueños sangran. Amaneció, nunca morirá mi dolor por vos, al verte partir, siento como el viento va, y me deja aquí. No tendrá cimientos, toda esta basura anclada al pecho. Me desmaya el tiempo, o al menos quedo inconsciente al saber qué pasa. Cada ver peor, la programación del miedo. Mira al rededor, no queda nadie, más que nosotros.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Mi dolor por vos, una pesadilla enterrada viva. Nada es importante o al menos no tan importante como la vigilia. Me despertarás para hablar de amor a oscuras. No te detendré, porque no hay fuerzas, mientras mis sueños sangran. Amaneció, nunca morirá mi dolor por vos, al verte partir, siento como el viento va, y me deja aquí. No tendrá cimientos, toda esta basura anclada al pecho. Me desmaya el tiempo, o al menos quedo inconsciente al saber qué pasa. Cada ver peor, la programación del miedo. Mira al rededor, no queda nadie, más que nosotros.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario