Tal vez es que me voy sientiendo sola, porque conozco ésa sonrisa... tan definitiva, tu sonrisa que a mí mismo me abrió tú paraíso. Se dice que con cada mujer hay un hombre como tú, pero mi sitio, luego, lo ocuparás con alguna... igual que yo, mejor, lo dudo.
¿Por qué ésta vez agachas la mirada, me pides que sigamos siendo amigos? ¿Amigos para qué? Maldita sea. A un amigo lo perdono, pero a tí te amo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario